Las universidades nacionales sufren una renuncia docente cada dos días y hospitales como el de Clínicas de la UBA advierten solo 40 días de fondos ante el decreto de Adorni y Caputo que recortó 2,5 billones de pesos del presupuesto 2026, eliminando compensaciones salariales y obras de infraestructura justo antes de la cuarta marcha federal universitaria.
Pacientes del Hospital de Clínicas, como Leonel y Joana de Devoto, la niña de seis años con neumonía desde nacimiento, la señora de La Pampa operada de cuerdas vocales y Ana María de Balvanera en endocrinología, elogiaron la excelente atención pese a esperas largas y mayor demanda por abandono de prepagas, pidiendo subsidios para mantener el servicio esencial.
Estudiantes de quinto año de medicina Jessica y Julieta denunciaron falta de insumos básicos como algodón, agujas y equipamiento, destacando prácticas diarias y presencia masiva de extranjeros de Colombia, Ecuador y Brasil de clase alta que no trabajan ni enfrentan horarios difíciles, ocupando cupos mientras argentinos laburan.
El panel debatió la baja exigencia secundaria que frustra en universidad, resentimiento oficial contra UBA por carreras truncas de ministros como Caputo y Sturzenegger, identidad nacional en universidades federales como La Plata, Cuyo y Nordeste, y criticó recortes a alfabetización como inhumanos para pagar juicios previsionales, ignorando prestigio y rol social.
La justicia ordenó cumplir la ley de financiamiento aprobada por Congreso pese a veto de Javier Milei; marcha en Plaza de Mayo con vallado por mesa política gubernamental; radicales incómodos por votar contra universidades, tratamiento provocador del gobierno.