Un turista recibió multa de 500 euros y prohibición de por vida a Italia por meterse a nadar en la Fontana di Trevi en Roma. El incidente se viralizó con video mostrando al hombre zambulléndose en el monumento histórico pese a la prohibición expresa.
Panelistas condenan la acción como irresponsable, destacando que no es una fuente común sino un sitio protegido. Mencionan que salió caro el "show" y sugieren cómplices por el video perfecto, proponiendo extender la sanción.
Recuerdan tradición de lanzar monedas, pero enfatizan respeto al patrimonio. Algunos paneles han visitado el sitio y lo defienden.