Rusia intensificó ataques con más de 200 drones tras el fin del alto el fuego de tres días y provocó la muerte de seis personas en la región ucraniana de Dnipropetrovsk, según autoridades locales.
Los drones alcanzaron edificios residenciales y servicios esenciales en distintas zonas del país. Volodymyr Zelensky denunció un ataque en su ciudad natal que dejó dos muertos y calificó la ofensiva como cínica y carente de lógica militar.
Ucrania confirmó operaciones de represalia contra instalaciones de gas en la región rusa de Orenburgo. La Unión Europea aceleró ayuda militar y financiera con un préstamo de 90.000 millones de euros, en parte para drones de defensa.