Las fuerzas rusas lanzaron más de 200 drones de ataque contra Ucrania apenas horas después de expirar la tregua de 72 horas negociada por Estados Unidos. Los ataques impactaron edificios residenciales en Kiev, incluyendo un de 20 plantas, y causaron daños en instalaciones energéticas y de transporte.
El ejército ruso acusó a Ucrania de reanudar ataques de represalia y derribó 27 drones ucranianos. Aunque ambas partes se acusaron mutuamente de violaciones, no hubo ataques mayores durante la tregua.
Los bombardeos siguen dejando un saldo de víctimas y destrucción en territorio ucraniano.