El riesgo país de Argentina descendió a 496 puntos, por debajo de los 500, con una baja del 2,7%, señal clave para financiamiento más barato en mercados internacionales.
La mejora se debe a la reciente calificación B- de la agencia Fitch, que genera confianza como un buen pagador en el barrio financiero, permitiendo tasas de interés más bajas, alrededor del 9% en dólares.
El indicador había subido por contexto internacional adverso y problemas políticos, pero ahora se estabiliza tras la victoria electoral y ajustes económicos.