La placenta es un órgano multifuncional que provee oxígeno, nutrientes y protección inmunológica al feto, mientras elimina desechos a través de la madre. Pesa alrededor de medio kilo y tiene una superficie de 12 a 14 metros cuadrados.
Algunos padres consumen la placenta en recetas, cápsulas o cremas, aunque la ginecóloga Laura Trost advierte que no tiene base científica. Otros la usan para arte o plantan árboles encima, pero usualmente termina de forma poco romántica.
La placenta produce hormonas para mantener el embarazo, preparar la lactancia y genera la segunda raya en tests de embarazo. Puede causar problemas como preeclampsia o placenta previa, requiriendo cesárea.
Se forma invadiendo el útero como el cáncer pero se detiene, creando mini-árboles en la sangre materna. El alcohol atraviesa su barrera, afectando al bebé.