El pastor Cinalli concluye su sermón enfatizando que Dios cumple todas sus promesas de protección y presencia en las dificultades, como cuando se pasa por aguas profundas, ríos de dificultad o fuego de opresión sin quemarse.
El pastor recuerda que Dios está con los fieles en desiertos y valles de sombra de muerte, pasando junto a ellos y no dejándolos solos, basándose en pasajes bíblicos que garantizan su compañía y salvación.
Durante toda la prédica, el pastor insistió en que la obediencia a Dios trae bendiciones completas, incluyendo respuesta a oraciones, presencia del Espíritu Santo, protección familiar, sanidad, guía, prosperidad, sabiduría, paz y vida eterna, citando ejemplos bíblicos como Abraham y profecías cumplidas.
El pastor advierte que el pecado y la desobediencia son un mal negocio que impide estas bendiciones, pero asegura que siempre hay esperanza al volver arrepentidos al camino de la obediencia.