El panel continuó cuestionando la serie de Wanda Nara producida por chinos con un negocio de 8 mil millones de dólares, criticando su actuación como pésima por exceso de botox que impide expresiones faciales y la obligan a fingir separaciones para cobrar más.
La tildaron de zorra y revelaron que el dueño de la marca, un empresario de electrodomésticos, impone como condición que actúe su hija, presentada como La China, generando burlas sobre lo ridículo del cine y la producción.
Se preguntaron si es real o fingida, destacando que no hay ficción real porque hay guionistas y técnicos, y compararon con Marley pateando penales y Maxi López, dudando de su talento actoral.