Una mujer identificada como María Ruth Costa Rolleri de 50 años fue sorprendida por tres delincuentes que intentaron robarle su auto en la calle Rosales al 1100 de Ramos Mejía a plena luz del día.
En desesperación, la víctima forcejeó con los ladrones, se subió al capó de su propio vehículo y fue arrastrada hasta caer, sufriendo fractura de pierna y un corte en el cuero cabelludo.
Los delincuentes se fugaron con el auto. El hecho refleja el cansancio ciudadano por la inseguridad, aunque no se aconseja resistirse ante un arma en la cabeza.