Miles de personas se movilizaron en marchas federales exigiendo el cumplimiento de la ley de financiamiento universitario, denunciando desfinanciamiento, falta de salarios para docentes y no docentes, becas congeladas en 35 mil pesos y sobrecarga laboral.
La concentración principal fue en el centro de Buenos Aires, con adhesiones masivas en Córdoba, Rosario, Salta, Bariloche y Tierra del Fuego, incluyendo Ushuaia y Río Grande, bajo reclamos por subsidios insuficientes y pérdida de semilleros de investigadores.
El gobierno calificó la convocatoria como un acto opositor, ratificando compromiso con el equilibrio fiscal y afirmando que transfirió fondos mensuales, rechazando acusaciones de desfinanciamiento o cierre de universidades.
Estudiantes, docentes, no docentes y familias participaron para pelear por el futuro educativo público.