Mario Schitter, médico que atendió a Diego Maradona en Cuba por adicciones, declara en el juicio por su muerte en San Isidro y desaconsejó la internación domiciliaria por ser un paciente difícil.
Se citan también dos profesionales de Ipensa en La Plata que evaluaron a Maradona semanas antes de su fallecimiento el 25 de noviembre de 2020, cuando se debatió una operación por hematoma subdural.
Leopoldo Luque, uno de los imputados, desacredita testigos con referencias médicas durante las audiencias que duran hasta las 7 de la tarde.
Luque asiste a todas las audiencias y declara tras cada testigo, generando jornadas eternas.