La cuarta marcha federal universitaria contra los recortes presupuestarios del gobierno de Javier Milei se desarrolla en vivo en Plaza Houssay, Plaza de Mayo, Córdoba, Rosario, Mar del Plata, La Matanza y Bariloche, con miles de estudiantes, docentes y no docentes exigiendo el cumplimiento de la ley de financiamiento universitario aprobada cinco veces por el Congreso y avalada por fallos judiciales.
En hospitales universitarios como el Lanari y el Rojo de la UBA, la falta de presupuesto impide tratamientos de radioterapia, bloquea terapias intensivas por filtraciones, genera escasez de insumos y opioides tras el cierre del Instituto Nacional del Cáncer, y obliga a rechazar pacientes sin obra social, mientras los trabajadores recurren al pluriempleo o plataformas digitales para sobrevivir con salarios indigentes de entre 140.000 y 720.000 pesos en dedicación simple.
Más de 10.000 docentes universitarios renunciaron en dos años de Milei, incluyendo 1.200 de la UBA, por sueldos de pobreza que provocan fuga de profesionales al sector privado o jubilaciones anticipadas; estudiantes abandonan carreras por becas congeladas en 35.000 pesos, tarifazos y costos de vida, y docentes acumulan hasta cinco cargos para llegar a fin de mes.
Testimonios desde Plaza de Mayo y la marcha de Filosofía y Letras en Puan destacan la defensa de la universidad pública como pilar democrático y conquista peronista, criticando excusas de auditorías del gobierno, el veto a la ley y contradicciones como el patrimonio inexplicable de funcionarios mientras congelan salarios docentes desde hace dos años.
La cobertura en vivo revela pluriempleo generalizado, miedo a reformas previsionales y laborales, y pérdida de investigadores del CONICET, con llamados a la unidad para recuperar salarios y defender hospitales escuela y ciencia.