La marcha federal en defensa de la universidad pública continúa con testimonios emotivos en Plaza de Mayo, donde un exprofesor de química de la Universidad de La Plata denunció los bajos sueldos docentes que ganan "una miseria" y el deterioro educativo con exámenes multiple choice en lugar de orales, mientras su hija estudia medicina pese a las dificultades.
Una médica jubilada de la UBA expresó con orgullo su formación en la universidad pública y una "tristeza profunda" por el desfinanciamiento que afecta sueldos, salud pública y futuro del país, afirmando que "sin universidad no hay futuro". Rectores y columnas sindicales de CGT y CTA convergen en la plaza con banderas argentinas y familias sin insignias políticas.
En Mar del Plata, estudiantes y docentes marchan desde el complejo Manuel Belgrano hasta el monumento San Martín, en una universidad con 65 mil estudiantes y más de 600 renuncias docentes por bajos sueldos. Una estudiante primera generación universitaria defendió la educación pública como ascenso social y se formará como profesora de química.
El panel destacó la capacidad profesional argentina formada en universidades públicas, comparó con Chile y defendió el modelo accesible territorial sin endeudamiento, criticando la destrucción en lugar de mejora. El gobierno vía posteo de Adrián Ravier reposteado por Javier Milei la califica de "marcha política opositora", pese a la masividad sin líder único.
En San Luis la movilización llenó 8 cuadras; hospitales públicos advierten fondos solo para 30-45 días. Esto suma al recorte del 45% en presupuesto real en dos años y pérdidas salariales del 50%, con 10 mil renuncias docentes según datos previos.