La marcha federal de docentes, estudiantes, no docentes y trabajadores de hospitales universitarios avanza masivamente por Avenida de Mayo hacia Plaza de Mayo contra el incumplimiento de la ley de financiamiento universitario por el gobierno de Javier Milei, con testimonios que denuncian pérdidas salariales del 50% desde diciembre de 2023 y hospitales al borde del cierre por falta de insumos y presupuesto.
Una médica del Instituto Lanari, dependiente de la UBA, relató que la atención está limitada por la ausencia de insumos y que los ingresos de los trabajadores están pulverizados, mientras una enfermera monotributista cobra solo 600 mil pesos por 35 horas semanales sin derechos laborales. Otras participantes como Marcela unificaron reclamos por educación, salud pública, jubilaciones y derechos laborales, afirmando que "estamos ahorrando en educación y nos estamos haciendo millonarios con la ignorancia".
En el panel, se debatió la veracidad de salarios: un ayudante de primera con dedicación exclusiva y menos de 10 años de antigüedad gana 910 mil pesos netos, pero la canasta básica familiar supera el 1.450.000 pesos, dejando a muchos en pobreza. El gobierno argumenta readecuación de recursos sin recorte operativo, aunque admite baja del 20% en gasto de capital para obras, mientras el rector de la Universidad de La Pampa, Oscar Alpa, denunció un 45% menos en términos reales en dos años.
Testimonios continuaron con trabajadores de la imprenta de Medicina sin tóner ni presupuesto por dos meses, no docentes de Económicas con sueldos de hace dos años y medio, y una profesora veterinaria de Rosario con 390 mil pesos netos por 20 horas. Actores como Joaquín Furriel y Ricardo Darín defendieron la universidad pública como motor de ascenso social, mientras en redes hay más de un millón de interacciones a favor de la marcha.