La marcha federal en defensa de la universidad pública continúa avanzando por Avenida de Mayo hacia Plaza de Mayo, donde la periodista Carla Rizzotti recoge testimonios de estudiantes, docentes y familias que denuncian recortes presupuestarios, falta de insumos, deterioro edilicio y sueldos docentes por debajo de la línea de pobreza. Estudiantes de la Universidad Nacional de Lanús destacan la escasez de agua, gas y laboratorios funcionales, mientras profesores renuncian por bajos salarios y precariedad.
Una egresada de trabajo social relata cómo la universidad pública le permitió ascender socialmente desde el conurbano, pero advierte que hoy los jóvenes enfrentan desmotivación, abandono de carreras y dificultades para trabajar y estudiar simultáneamente. Trabajadoras del Hospital Piñero, formadas en universidades públicas, alertan que sin financiamiento universitario no hay salud pública posible, con pacientes muriendo de enfermedades curables como tuberculosis en la capital.
Desde Córdoba, Pablo Olivares informa que la marcha llega a Plaza España, con estudiantes de abogacía e ingeniería reclamando inversión en educación y salud pese a recortes, mientras un trabajador de la UTN critica al gobierno por atentar contra la universidad. En Mar del Plata, Agustín Amaya cubre la movilización desde el complejo universitario Manuel Belgrano, donde una estudiante de psicología describe la situación como insostenible por renuncias docentes y falta de becas.
En el estudio, se destacan datos clave: la ejecución del gasto universitario cayó un 29% entre 2023 y 2025, el presupuesto 2026 asigna 4,8 billones frente a 7,3 billones pedidos por rectores, y ayer se publicó un recorte de 5.303 millones en infraestructura firmado por el jefe de Gabinete Manuel Adorni. Hospitales universitarios como Clínicas y Roffo atienden 700.000 pacientes al año pero arriesgan cierre por falta de fondos.
El reclamo centra en la implementación de la ley de financiamiento educativo, judicializada ante la Corte Suprema tras veto presidencial, mientras el gobierno la califica de opositora. Sandra Pettovello justificó recortes en alfabetización, becas y salarios docentes como reasignaciones para equilibrio fiscal.