Tres delincuentes intentaron robar un bar en Palermo: dos entraron armados, encerraron a empleados en el fondo y revisaron caja y bolso, mientras un tercero hacía de campana. Un empleado escondió un celular y llamó al 911, frustrando el robo.
La policía llegó rápido; uno de los ladrones se quitó el barbijo para fingir ser empleado e intentó esconder el arma, pero ambos, de 35 y 46 años, se entregaron. Uno tenía antecedentes; el de campana escapó.