La fiscal Viviana Fein fue procesada por encubrimiento agravado en la investigación de la muerte de Alberto Nisman, ocurrida el 18 de enero de 2015 en su departamento de Puerto Madero, porque no preservó la escena del crimen donde 83 personas ingresaron sin protocolos, contaminando pruebas clave.
El juez federal Julián Ercolini criticó que policías federales pisaron el lugar sin protección, tocaron el arma con los dedos y manipularon objetos como la caja fuerte sin guantes. Sergio Berni, entonces secretario de Seguridad, intervino dando órdenes por encima de Fein. Otros imputados incluyen custodios por incumplimiento de deberes y Diego Lagomarsino como partícipe por proveer el arma.
Fein defendió que otros responsables como Berni y jefes policiales no fueron indagados, y cuestionó qué pruebas específicas se perdieron. Inicialmente orientó la pesquisa hacia suicidio, mencionando negativo en residuos de pólvora en manos de Nisman. La defensa apelará ante la Cámara Federal.
Panelistas recordaron presiones post-muerte para obtener audios y videos de Nisman sobre Cristina Kirchner e Irán, que desaparecieron. Dudaron de 800 horas de grabaciones en un día y lamentaron la mediocridad en la búsqueda de la verdad sobre este caso emblemático.