Irán entregó un ultimátum a Estados Unidos para aceptar su contra-propuesta de paz tras las declaraciones del presidente Donald Trump sobre la tregua en estado crítico. Teherán exige reconocer los derechos del pueblo iraní y advierte que cualquier otro enfoque llevará al fracaso, mientras mantiene el dedo en el gatillo. Qatar acusó a Irán de usar el estrecho de Hormuz como arma de presión contra monarquías del Golfo y respaldó esfuerzos diplomáticos de Pakistán.
El analista político Luciano Sácara, desde Doha, explicó que Irán controla parte del estrecho y está en mejor posición para imponer condiciones en las negociaciones. Trump no tiene prisa por cerrar la paz gracias al bloqueo naval que da ventaja a Washington, pero la estrategia podría agravar tensiones en la región con riesgo de malentendidos.
Ambas partes se niegan a concesiones y amenazan con reanudar combates, sin disposición a una guerra abierta.