En el minuto 96 del clásico Slavia-Sparta Praga, con Slavia ganando 3-2 y a punto de ser campeón, hinchas invadieron la cancha, agredieron jugadores rivales y lanzaron bengalas hiriendo al arquero en un ojo, cortando el partido a 4 minutos del final.
El presidente de Slavia Praga prohibió inmediatamente la pirotecnia y pasamontañas en el estadio. Los conductores lo mostraron en su "podio del engaño" como hecho grave, comparándolo con incidentes locales.