Los salarios estadounidenses no superaron la inflación por primera vez en tres años, según el índice de precios al consumidor que subió un 0,6% mensual y anual al 3,8%, la tasa más alta desde mayo de 2023.
El aumento de precios de la energía, agravado por la guerra desde febrero, impacta a los ciudadanos cansados de subas rápidas, complicando las políticas del gobierno de Joe Biden ante las elecciones de noviembre.
Economistas esperaban un 0,6% mensual y 3,7% anual, pero el dato real superó expectativas, generando preocupación por el estrecho de Ormuz y el conflicto geopolítico.