En un vuelo de Copa Airlines de Panamá a Rosario, un hombre de 59 años casado con tres hijos y una mujer de 54 años no divorciada mantuvieron relaciones sexuales en clase ejecutiva, cubiertos por una manta, detectados por un menor que alertó a su familiar.
La policía intervino al aterrizar por posible exhibición obscena, demoró a los pasajeros y abrió una causa. El hombre mintió a su esposa que lo esperaba en el aeropuerto diciendo que hubo complicaciones y que todo estaba exagerado.
El incidente se viralizó generando escándalo por las edades avanzadas, las situaciones familiares y la exposición pública, con panelistas destacando la vergüenza para las familias involucradas.
Los implicados quedaron imputados aunque no eran pareja, y se evitó dar sus nombres para preservar identidades en un hecho calificado como vergonzoso.