El gobierno de Javier Milei oficializó un recorte presupuestario de 2,5 billones de pesos, incluyendo 5.300 millones para universidades, apenas 24 horas antes de la cuarta marcha federal universitaria que colma la Plaza de Mayo en Buenos Aires y se replica en Córdoba, Rosario, Misiones y otras ciudades con miles de estudiantes, docentes, no docentes, jubilados y familias protestando contra el desfinanciamiento que causa renuncias masivas, cierre de carreras y salarios docentes de 220 mil pesos por 10 horas.
En el estudio, analistas destacan que los salarios docentes perdieron entre 32% y 60% de poder adquisitivo desde 2023, cuando un profesor titular debería cobrar hoy entre 2,3 y 2,6 millones de pesos para equiparar valores reales previos al ajuste de Milei; se critica la falta de apoyo de CGT y oposición, aunque hay presencia diversa sin banderas partidarias fuertes, y se menciona impacto en hospitales universitarios y CONICET.
Entrevistas en vivo desde Plaza de Mayo muestran testimonios como el de Manuela Castañeda, no docente de UNSAM afectada por recortes en infraestructura, quien perdió 50% de salario y denuncia que 70% de trabajadores universitarios ganan menos de 630 mil pesos; docentes jubiladas, psicólogas y estudiantes de Avellaneda exigen continuidad de la movilización para defender la universidad pública.
Desde Córdoba, reporteros informan una marcha multitudinaria desde Ciudad Universitaria hacia Patio Olmos con docentes y estudiantes de la universidad más antigua del país; en Misiones y Río Cuarto también hay concentraciones; el subsecretario Alejandro Álvarez niega curros pero autoriza aranceles a extranjeros sin éxito, mientras el gobierno alega fallo judicial para no cumplir la ley de financiamiento.