La sensación térmica marca 8 grados por la mañana en Buenos Aires, pese a 10 grados reales, con viento que engaña y obliga a capas, bufandas y camperas gruesas.
Entrevistas calle muestran gente temblando: Juan de 19 años trabajando con nariz tapada, Pedro con capucha, Tomás con mate de manzanilla y poleo contra el frío.
Se recomienda preparar ropa en capas para subir a 21 grados al mediodía, evitando enfermarse con moquitos; ayer fue peor.