Dos bebés prematuros, Lucas y Alexis, murieron en la neonatología del Hospital Samy de El Calafate por presunta mala praxis, con perforaciones en pulmones y corazón causadas por vías intravenosas mal colocadas, según denuncias de las madres Morena y Joana, y de una pediatra itinerante que trabajó allí y ahora está en Córdoba.
Lucas nació el 3 de abril, murió el 6 por paro cardiorrespiratorio, hemorragia pulmonar y prematurez; Alexis, nacido el mismo día que murió Lucas, falleció 16 días después por paro cardiorrespiratorio y sepsis por germen multiresistente. El abogado Ignacio Alcántara reveló que en el caso de Alexis se perforó el corazón inyectando líquido alrededor, y el acta de defunción menciona virus o bacteria pese a laboratorio negativo. El juez Alvaracín investiga, hay sumario interno en el hospital y una médica forense local se excluyó por conflicto.
La pediatra denunció irregularidades vistas en pacientes vulnerables, pero panelistas cuestionan por qué no actuó en el momento y esperó llegar a Córdoba. Se menciona posible más casos, como uno de hace un año, y preocupación en la comunidad chica con un solo hospital, donde traslados demoran 300-600 km. El hospital emitió comunicado sobre nacimientos anuales, pero familias reclaman explicaciones detalladas de procedimientos.
Los panelistas expresan indignación por el silencio de otros médicos que pudieron ver irregularidades, enfatizando que en neonatología se debe denunciar inmediatamente. El hospital colabora con historias clínicas, y se designaron forenses externos de Río Gallegos para evitar suspicacias. La entrevista con el abogado concluye pidiendo verdad para las familias destrozadas.