El documentario de Wanda Nara sobre su separación de Maxi López, ideado para redes, genera interacción por opiniones negativas, con críticas por su duración corta, chistes y formato bizarro que compite contra el escroleo.
Panelistas destacaron revelaciones como Maxi López actuando bien pese a inexperiencia, Wanda llegando tarde, y menciones a genitos y cliffhangers cada 10 segundos para enganchar al espectador.
Compararon con éxitos como el de China Suárez o Barbie Vélez, notando fandoms polarizados con trolls y bots defendiendo a Mauro Icardi, mientras cuestionan dignidad de Maxi ante denuncias pasadas y su retorno a Argentina por trabajo en Olga y posibles problemas económicos.
El formato chino explota literatura barata con ganchos constantes, logrando 2 millones de vistas en el primer capítulo pese a no ser ficción tradicional.