Los docentes universitarios pierden casi un 50% de poder adquisitivo, con un presupuesto aprobado a fin del año pasado recortado en 30% y sin destinación adicional por el gobierno.
Una ayuda antigua simple cobra 200 mil pesos por mes, pero más del 70% no llega a la canasta básica. Docentes expresan tristeza por la desatención a la universidad pública de excelencia, obligados a investigar sin financiamiento.
Compañeros renuncian o se jubilan sin reemplazos, y no hay plata para investigación ni sueldos adecuados.