La cuarta marcha federal universitaria contra los recortes presupuestarios continúa con miles concentrados en Plaza de Mayo, Córdoba y otras ciudades, exigiendo el cumplimiento de la ley aprobada en el Congreso. En Córdoba, la profesora Judith Gervaldo reveló que el 70% de los docentes públicos ganan entre 150 y 400 mil pesos por mes trabajando 20 horas semanales, lo que obliga a pluriempleos y renuncias masivas por falta de salario digno.
Estudiantes de primer año denuncian paros prolongados, pérdida de promocionalidad y la amenaza de privatización de la universidad pública, mientras un exalumno primera generación de su familia destacó cómo la educación gratuita cambió su vida profesional. En Buenos Aires, desde el Cabildo, reporteros entrevistan a participantes de distintas edades, incluyendo docentes, no docentes y familiares, enfatizando la movilidad social ascendente que ofrece la universidad.
Erika, madre obrera de un estudiante de comunicación en la UNSAM, emocionada defendió la gratuidad universitaria impulsada por Cristina, asegurando que entre ella como cuidadora y su esposo metalúrgico mantienen al hijo sin costo en apuntes ni matrícula, solo con traslados. El rector de la UBA describió la situación como dramática con fondos solo para meses, y panelistas resaltan poca presencia policial en una movilización pacífica.
Docentes relatan autoexplotación, formación gratuita por falta de ingresos y esfuerzo para llegar a fin de mes pese a casa propia o familia. La cobertura subraya la batalla cultural por la universidad pública federal, con testimonios de sacrificio y pasión por la enseñanza.