El Congreso de la Nación impulsa una moción de censura contra el jefe de Gabinete Manuel Adorni, a través de un pedido presentado por el diputado Esteban Paulón para interpelarlo y posiblemente removerlo de su cargo por el escándalo de la remodelación de su casa en Indioquá.
La oposición especula con el apoyo del PRO si Mauricio Macri ordena a su bloque dar quórum y votar a favor, en una movida transversal que generaría ruptura con el gobierno de Javier Milei, ya que el PRO no le hizo preguntas a Adorni en su informe parlamentario reciente. El escándalo judicial avanza con una denuncia de Fernando Míguez contra el testigo clave Tabar, el fiscal Policita y el propio Adorni por evasión fiscal, encubrimiento y autoincriminación en la declaración.
Panelistas muestran imágenes exclusivas de la casa demolida y reconstruida por completo, con una inversión de alrededor de 240 mil dólares pagados en negro, muebles de diseño, cava y parrilla, mientras Adorni alquilaba otra propiedad en el barrio y vivía en Caballito. Vecinos reportan autos oficiales retirando materiales y una mujer simulando limpiar durante la obra.
La justicia investiga mensajes y audios de Adorni a Tabar para coordinar su declaración, cajas de seguridad de Betir Angeletti y transferencias de criptomonedas no declaradas. En la mesa política de la Casa Rosada, Adorni presidió la reunión sin que se tocara su caso, pese a la marcha contra él y recortes firmados por él en obras universitarias.
Funcionarios preguntaron extraoficialmente si hay más revelaciones, en un clima de crisis donde el presidente sostiene a Adorni políticamente, ignorando presiones judiciales y sociales.