Diez mil docentes e investigadores renunciaron desde que asumió Javier Milei debido a una pérdida salarial del 34% en promedio y un recorte presupuestario del 42% en términos reales para las universidades públicas argentinas, denuncian participantes de la marcha federal que colmó Plaza de Mayo y ciudades como Córdoba, Rosario, Bariloche, Bahía Blanca, Mendoza, Salta, Mar del Plata y Ushuaia.
Los salarios de un docente titular apenas superan la canasta básica en 150 mil pesos, lo que obliga a sumar cargos para sobrevivir, mientras los hospitales universitarios llevan 40-45 días de recursos porque el gobierno transfirió cero pesos de los 80 mil millones presupuestados para gastos operativos en cinco meses. El programa Minuto Uno muestra carteles en la marcha con "muertos de Milei", representando pacientes oncológicos y jubilados afectados por el desfinanciamiento.
Rectores como Franco Bartolochi, presidente del Consejo Interuniversitario de Rectores, y Anselmo Torres, de la Universidad Nacional de Río Negro, exigen en Plaza de Mayo recursos mínimos para la educación pública gratuita y de excelencia que iguala y transforma. El gobernador Axel Kicillof marchó entre la gente defendiendo la gratuidad histórica de la universidad desde Perón contra el "ignorante" Milei.
El gobierno incumple hace 203 días la ley de financiamiento universitario votada por el Congreso, mientras funcionarios como el secretario de Educación Carlos Torrendel son "fantasmas" que no aparecen, y Manuel Adorni firmó recortes adicionales de 5.300 millones en obras y 78 mil millones en programas educativos, profundizando el "ajuste sádico y cruel" contra los desposeídos.