Mariana, de 50 años, fue víctima de robo en Ramos Mejía cuando delincuentes menores la tiraron al piso, la golpearon y la arrastraron 50 metros en el capó de su auto hasta que se tiró, fracturándose una pierna y cortándose el cuero cabelludo.
El hecho ocurrió a las 4 de la tarde en barrio residencial tranquilo; su hija de 18 años gritaba que la iban a matar. Susana, testigo, la asistió con primeros auxilios, sosteniéndole cabeza y cuello ante posible lesión cervical, mientras ambulancia municipal tardó 45 minutos y no llegó.
Delincuentes eran pibes de 12-14 años según víctimas. Mariana repetía que eran niños; zona con entraderas, arrebatos y robos a cualquier hora. Ambulancias privadas de clínicas atendieron. Susana destaca necesidad de conocimientos básicos de auxilios en conurbano.
Barrio Sur vive con miedo, saliendo sin celular ni efectivo; ocurrió a salida de escuela y jardín, evitando catástrofe mayor.