Britney Spears ingresó voluntariamente a un centro de rehabilitación de lujo en Camden, Maine, para enfocarse en su recuperación tras problemas legales y exposición pública.
La cantante recibió tratamiento en la clínica privada Gordon-Bottis, especializada en salud mental y abuso de sustancias, ubicada en una finca de 14 acres con piscina, gimnasio, yoga y terapias alternativas como meditación y arte.
El ingreso ocurrió el 12 de abril de 2016 y duró menos de tres semanas, pese a que allegados recomendaban un período más largo; abandonó a finales de abril, luego de su arresto el 4 de marzo de 2026 por conducir erráticamente bajo efectos de alcohol y sustancias en Westlake Village, California.
Periodistas expresaron esperanza de que Britney se recupere y vuelva a mostrar su talento.