El Big Brother emitió dos comunicados exigiendo retirar alimentos de dormitorios por riesgo sanitario y descomposición, pero algunos participantes desobedecieron comiendo pizza a escondidas en stream y guardando huevos y frutas en placards.
Advertido de conductas repetidas, el Big Brother redujo a la mitad el presupuesto semanal de compras y amenazó con requisa personal, mientras los participantes discutían culpables y se quejaban de la sanción colectiva.
Jugadores como los mencionados por comer pizza ayer o hoy generaron tensión, con reclamos de falta de empatía y mezquindad, afectando a toda la casa en noche de placa planta.
Panelistas destacaron la importancia de la comida por herencia inmigrante y criticaron la moralina, recordando incidentes previos con dulces abiertos.