En móvil, Barbie presenta a Agustín, mozo desde 1989 que se viralizó imitando animales como pollitos, vacas, chanchos, pájaros y monos para alegrar clientes y ganar propinas extras en su trabajo de ocho horas diarias caminando.
Agustín cuenta que empezó a los 5-6 años; genera armonía y risas, sacando problemas de la mente, aunque la situación económica complica propinas que rondan el 15% en Argentina.
Imita palomas, bebés, perritos y hace competencia con Dieguito, quien imita autos Mercedes, gasoleros antiguos e híbridos; Agustín responde con gatos enojados y perritos llorando, destacando su talento pese a afonía.