Agricultores bloquearon una carretera cerca de una refinería en el sureste de Francia con tierra y madera, en protesta por la crisis energética ligada al Medio Oriente.
Los precios del diésel superaron los 2.10-2.20 euros por litro, subiendo casi 50 céntimos desde febrero, y la gasolina pasó los 2 euros.
Manifestantes usaron gorros amarillos del sindicato Coordination Rural, exigiendo respuesta al gobierno ante el costo de vida y amenazas de más movilizaciones.
Las interrupciones en el estrecho de Hormuz por tensiones con Irán afectan el 20% del petróleo y GNL mundial.