40.000 personas se manifestaron en Bruselas en nueva huelga general contra reformas antisociales del gobierno federal belga, convocados por tres principales sindicatos.
Reclaman mejores pensiones, mayor poder adquisitivo, indexación salarial por inflación y subida precios energía por escalada en Oriente Medio; transporte reducido, vuelos cancelados en aeropuertos Bruselas y Charleroi.
Última manifestación en marzo reunió 80.000-100.000 personas.