Desaprensivos quemaron el juego de la escaloneta en la placita de Lugano el sábado, dejando clausurada el área de juegos justo antes del mundial. Los niños del barrio se quedan sin espacio recreativo los domingos.
Los vándalos, un grupo de jovencitos de 11 a 14 años que se adueñaban de la plaza noches trayendo colchones, cometieron el primer acto violento. Vecinos preocupados reclaman intervención policial y reconstrucción simbólica para el barrio.
La plaza tiene juegos como pelota de fútbol y representa las tres estrellas; vecinos impotentes ante los invasores nocturnos esperan justicia para recuperar el lugar de alegría.