La Unión Europea y Armenia firmaron una asociación de conectividad en su primera cumbre, asegurando inversiones millonarias para infraestructura de transporte y energía como alternativa a Rusia e Irán.
Armenia se posiciona como nudo regional para rutas comerciales de materias primas, con apoyo europeo para transporte de mercancías, producción de energía en el Mar Negro y conexión de mercados digitales.