La Universidad de Buenos Aires organizó clases públicas simbólicas en sus facultades, como Medicina y Farmacia y Bioquímica, para visibilizar la crisis por el incumplimiento de la ley de financiamiento universitario, que tiene más de siete meses sin cumplirse pese a fallos judiciales a favor.
Decanos como Pablo Andrés Everson de Farmacia denunciaron la pérdida de más de 200 docentes en su facultad en dos años, incluyendo 438 renuncias reportadas recientemente, debido a salarios bajos que no cubren la canasta básica, como un ayudante inicial con dedicación exclusiva que gana apenas un millón de pesos por 40 horas semanales.
Autoridades destacan que se pierde capital humano calificado con años de formación e investigación, lo que obliga a reducir cursos, agrandar comisiones y sobrecargar al plantel restante; una profesora titular con 35 años de antigüedad cobra solo 1.750.000 pesos.
Anticipan una marcha multitudinaria mañana con apoyo de CGT, CTA y ciudadanos diversos, en un contexto de caída del 30% en gasto educativo UBA y prioridades gubernamentales como eliminar impuestos a autos de lujo; piden diálogo con el gobierno de Javier Milei, que niega aportes y otorga aumentos unilaterales.