A más de 60 días de guerra contra el régimen iraní, el poderío militar de Estados Unidos choca con el tiempo como arma de Irán; las decisiones caóticas de Trump diluyen su poder.
Trump prometió guerra de cuatro semanas como en Venezuela, pero Irán sobrevivió ataques iniciales y ahora negocia desde posición fortalecida. La falta de liderazgo y estrategia expone debilidades ante otras potencias.
La potencia militar no determina victorias, como en crisis con Irán y conflictos aliados. Trump debe elegir entre malas opciones sin tiempo.