Un fuerte temporal con creciente del mar y oleaje violento azotó Montehermoso el viernes, destruyendo dos kilómetros del frente costero, paradores como El Pelícano y generando socavones.
Se retiraron más de 100 camiones de escombros. Un geotextil evitó daños mayores a edificios cercanos. Flotaron heladeras y techos kilómetros mar adentro.
El faro Recalada presenta riesgo estructural. Declaran emergencia costera; sin estimaciones claras de recuperación ante el verano.
Expertos sugieren rever diseño costero por erosión recurrente, similar a otras zonas como Villa Gesell.