En Sudán, 900 civiles murieron por ataques con drones entre enero y abril, según la ONU, en un conflicto de más de tres años que desplazó a 11 millones y lleva regiones a la hambruna.
Ejército sudanés y paramilitares Fuerzas de Apoyo Rápido intensifican ataques a mercados y centros de salud, afectando ayuda humanitaria.
La ONU advierte que el conflicto entra en fase más mortífera si no se actúa.