Robots humanoides participantes en la previa de los Juegos Mundiales de Robots en China probaron sus habilidades en una planta de té en Fuding, realizando tareas como recolección de hojas, transporte, marchitamiento, tueste y prensado.
Tras una semana de entrenamiento, los robots completaron las tareas a pesar de fallos repetidos, mejorando su control de movimiento en senderos montañosos irregulares y precisión en el control de temperatura mediante imágenes térmicas.
El evento promocional busca examinar la adaptación de los robots al entorno real, su autonomía y capacidades prácticas, promoviendo la integración tecnológica en tareas regionales.