Renata, una nena de 13 años con trastorno autista equivalente a un bebé de un año, epilepsia y problemas motrices, se ahogó en una pileta de terapia durante 27 minutos y 22 segundos sin supervisión adulta en un centro el 25 de abril.
Las cámaras muestran que la acompañante terapéutica la dejó en la escalera, se fue con el teléfono, y nadie notó mientras pasaba adultos cerca; la sacaron sin signos vitales pese a ambulancia rápida.
La madre Dayana contó que el coordinador la llamó para ir urgente, pero al llegar le dijeron que no sobrevivió; el padre Ignacio vio el video y acusó negligencia total: sin chaleco salvavidas, sin adultos responsables, "la mataron".
Hay causa por homicidio culposo; la familia, con abogado Matías Morla, exige justicia por la desatención en una pileta no olímpica con niños vulnerables que requieren vigilancia constante.