En la final sub-20 de la Copa Río entre Vasco da Gama y América, una patada voladora brutal desató escándalo cuando Vasco era campeón defensor.
Panelistas condenaron la falta como indefendible, comparándola con delito criminal y prediciendo barrotes de calabozo para el agresor, pese a excusa de resbalón por cancha húmeda.
Mostraron repeticiones de la jugada horizontal violenta, calificándola de tremenda y no apta para imitar en casa.