En un sermón, el pastor relata cómo Lot, sobrino de Abraham, tomó la peor decisión al abandonar el ambiente espiritual protegido de su tío para prosperar en Sodoma, seducido por codicia terrenal pese a su riqueza previa.
Lot asciende a posición de autoridad civil en Sodoma pero empobrece espiritualmente, contrastando con Abraham que vive por fe enfocando riquezas eternas en la Jerusalén celestial.
El pastor urge invertir en el cielo donde están Padre, Salvador, familia espiritual, herencia y recompensa eterna, rechazando deseos mundanos que llevan a muerte, como los de Lot al mirar Sodoma.