Los participantes de Gran Hermano intensificaron las tensiones por la división de la compra semanal, especialmente los huevos, que guardan en bolsas negras con amenazas extremas como "les corto un dedo al que me agarra los huevos", "corto la mano", "corto el brazo" o "corto los huevos o las tetas" si alguien roba.
La voz del reality previamente ordenó retirar comida escondida por falta de higiene y egoísmo, citando casos como Luana comiendo dulce de leche sola o escondiendo mate y frutas. Ahora debaten si la compra fue mala por priorizar café y dulce de leche sobre huevos, arroz y lentejas, con discusiones acaloradas donde Dani, Manu y otros critican el poco café para 16 personas comparado con mate.
Grupos como la zona 1 planean racionar harina para pan por dos días, preveen colapso por hambre y posibles robos, especialmente con el cumpleaños de Pincoya. Participantes como Sol y Zuny defienden guardar porciones ante falta de compartir, mientras Nazareno es señalado por olvidar huevos en compra anterior.
Conversaciones revelan estrategias para mentir sobre comidas diarias y extender agonía a rivales, prediciendo que entrantes nuevos necesitarán ajustar compras. Tensiones suben con cruces personales, como alianzas rotas y acusaciones de egoísmo, en medio de planes para pizza con queso guardado.