En Praga, ciudad ligada a Kafka, abrió la primera estructura checa dedicada a libros: un cilindro de 5.2 metros de altura con 8000 libros en varios idiomas.
La columna, creada por el escultor eslovaco Matej Keren en 1995, tiene espejos arriba y abajo para simular un pozo infinito de conocimiento. Mide 2 metros de diámetro y la entrada es gratuita.
La gente se fascina sacando fotos y metiendo la cabeza para ver el interior, representando el saber infinito del hombre.