Mirta Legrand regresó a su programa tras recuperarse de una bronquitis terrible que le impidió hablar, destacando su fortaleza como reina de la televisión a pesar de los pronósticos negativos.
La conductora agradeció a los doctores Semenyuk y Cañal, a su nieta Juana que la reemplazó maravillosamente, y reveló que el rey Felipe VI de España le otorgó la cruz oficial de Isabel la Católica, un honor recibido ante Seba Perón y Lola Vendría.
Los panelistas celebraron su vuelta más viva que nunca, contrastándola con quienes faltan al trabajo, y elogiaron su brushing intacto y energía a días de cumplir 99 años rumbo a los 100.
Se mencionó su libro leído siete veces y un brindis por la vida, confirmando que la leyenda continúa.