El programa Argenzuela abrió con críticas feroces al jefe de gabinete Manuel Adorni, comparando el tiempo que tardó en presentar su declaración jurada con el que Pablo Picasso empleó para pintar el Guernica: nueve semanas contra cinco y media. Los panelistas destacaron que Adorni acumula versiones sucesivas de la declaración ante revelaciones sobre criptomonedas no declaradas y bienes ocultos como una casa con parrilla y cascada.
En la reunión de gabinete del viernes, Javier Milei se mostró irascible y defendió a Adorni a capa y espada, cortando a ministros que insinuaban su salida e imponiendo su autoridad con frases como "acá mando yo". La tensión fue máxima, sin foto oficial, con Patricia Bullrich liderando intentos de sacárselo de encima y filtraciones a la prensa que generan desconfianza interna.
El escándalo se extiende a fondos reservados de la Secretaría de Inteligencia, manejados incluso a espaldas de Santiago Caputo, usados para financiar proyectos como un canal de streaming. Se mencionó una oficina en Reconquista y denuncias contra la secretaria de Karina Milei, intensificando la guerra palacera con esquirlas que amenazan la estabilidad del gobierno.
Panelistas ridiculizaron el consumo inflado en shoppings por Hot Sale frente a datos reales de CAME que muestran caída, y convocaron a la marcha federal por la universidad pública este lunes a las 17 en Plaza de Mayo. Cerraron con un juego satírico calculando cuánto alcanza la guita de Adorni para comprar Big Macs, jubilaciones o leche, llamándolos crotos, lumpenes y boqueteros.