El gobierno mexicano decidió recortar el ciclo escolar de educación básica de 185 a 157 días, terminando clases el 5 de junio para dar tres meses de vacaciones hasta el 31 de agosto, justificándolo por altas temperaturas, tráfico y el Mundial de Fútbol con sedes en Ciudad de México, Guadalajara y Monterrey.
La Unión Nacional de Padres de Familia criticó la medida como unilateral, ya que el Mundial solo afecta tres ciudades. Organizaciones empresariales advirtieron incertidumbre para familias y trabajadores, mientras México Evalúa señaló que solo 5 de cada 10 estudiantes comprenden textos y 3 de 10 resuelven matemáticas básicas.
Gobiernos estatales como Jalisco, Nuevo León y Guanajuato rechazaron la propuesta. El secretario de Educación Mario Delgado anunció revisión del calendario ante la polémica.